Nunca regales un gato
Una de las cosas inútiles (o útiles) que podemos realizar mientras el mundo avanza hacia atrás es un censo universal de gatos. Una lista de ese tipo podrÃa ayudar a ubicar en el mapa posibles fuentes de peligrosa alegrÃa. ¿Peligrosa alegrÃa?
El escritor Raymond Chandler era un feliz amante de su gata Taki hasta que ésta murió a la longeva edad de veinte años. Entonces, el vacÃo dejado por esa mascota empujó a Chandler a una depresión que sólo terminó con su propia muerte. Se suicidó.
Cuidado. La alegrÃa de tener un gato puede convertirse en la incontenible tristeza de haberlo perdido. Akira Kurosawa desarrolla esa idea en su pelÃcula Madadayo. En esa historia, un anciano jamás puede recuperarse de la pérdida de su felino. Y, por supuesto, muere.
Criar un gato es alimentar una tristeza posterior. Asà que hay que preparse para ese momento. Puede ayudar la lectura del libro Cartas y escritos inéditos, de Raymond Chandler, donde uno puede enterarse del rápido desastre interior que supuso en su vida el tener una gata magnÃfica y perderla. Los gatos, dice Chandler en una carta a uno de sus editores, “se diferencian tanto entre sà como los seres humanos. Como ocurre con los niños, son en en gran medida lo que uno hace de ellos”. Un gato siempre será más que un gato.
Casi una persona.
Una personalidad bajo mucho pelo. “Un gato no actúa nunca como si, en un mundo lleno de nubes, uno fuera el único rincón con sol”, añade Chandler. “Pero ésta es sólo otra manera de decir que un gato no es sentimental, lo que no quiere decir que no sienta afecto”.
Pero algunos seguirán creyendo que los gatos son mascotas sencillas, y hasta plantearán el falso dilema: ¿Tener un gato o un perro? Cuidado: un gato, antes que nada, siempre será una fuente de peligrosa alegrÃa. Por eso, jamás regales uno. Obsequia, en cambio, un libro sobre gatos. O recomienda un texto de alguien que sabe de gatos. O, simplemente, no hagas nada y aprende tú mismo sobre esas mascotas.
¿Alguien sabe algo distinto e importante sobre los gatos?
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Comentarios en Nunca regales un gato
Comentarios ( 5 )
Frejya
14/11/08
Los gatos son animales sumamente delicados, inteligentes y calculadores pero nunca tanto como para conciderarlos malvados.
Son bellos. Sus movimientos, elegantes y nunca dependen de nadie. Son solitarios por exelencia, quizá eso sea lo que los hace tan interesantes.
Mi gato se llama “Mono” y es motivo de mi devoción.
Por otro lado, según los chinos, mi año zodiacal es el del gato.
Muchos saludos para ustedes.
Samuel
24/11/08
Bacano por el enlace al Cuaderno. Si chismosean más en la etiqueta de literatura felina encontrarán muy buenos textos de grandes escritores adoradores de los mininos.
Un abrazo,
Mariella
29/11/08
Es verdad, tener un gato es sólo alimentar una tristeza posterior. Tarde o temprano el gato se irá, pese haber pasado por eso, aun tendÃa otro.
diana
02/01/09
pues tuve un gato llamado King, murio solo me quedo una foto q resaltaba sus enormes ojos verdes parecian de una egipcia o de una gitana!!
pero tengo otro ahora llamado Mick (Jagger) creo
pues me da risa cuando juega con los manteles de la mesa se q se va a ir PERO NADIE ME VA QUITAR LO GOZADO no CREEN!!!
Michelle
08/01/09
Todos nos vamos a ir algun dia. Hay muchos mininos abandonados en busca de un hogar como para no adoptar uno solo por pensar que algun dia morira, eso seria muy egoista. Yo adopte recientemente una gata, luego de que mi gato max de 20 años muriera.
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