lunes 08 febrero 7:56 pm.
Contra los periodistas deportivos
Una diatriba de Fabricio Torres del Águila | No. 65

Más de la mitad de mi carrera como periodista ha tenido que ver con asuntos deportivos. Estoy harto del fútbol, pero mantengo mis convicciones sobre el tema en un blog que nadie me obligó a abrir, que amenazo cerrar cada dos semanas, pero que ni loco cancelaría. A pesar de ello, me alineo dentro del minúsculo equipo que detesta que lo definan como «periodista deportivo». ¿Acaso hay algo denigrante en sudar esa camiseta?

Es una lástima que un alto porcentaje de periodistas deportivos sean francotiradores agazapados que no cumplen con la máxima número uno de esta profesión: nunca escribas de alguien lo que no le puedes decir en la cara. Sería leal que la valentía que demuestra un periodista frente al teclado también la exhiba en el face to face. Esta solapada timidez ha provocado que las redacciones deportivas sean fértiles para alumbrar seudónimos y columnas de chismes, que en realidad son verdaderos puñales hábilmente maniobrados por el escriba hacia quienes no gozan de su desinteresada simpatía.

La fauna deportiva es rica en futbolistas frustrados, mercenarios que se escudan en la credencial de prensa, los que buscan servirse del deporte para hacer la fortuna que no podrán amasar jamás con su talento, o los que –para decirlo con franqueza– se acostumbran a cobrar por escribir elogios. Pero también están los perezosos que creen que internet es la fuente de salvación (y sanación) a la cura de todos sus males: cortan allá, pegan acá y listo. Gol de medio campo.

La enfermedad de moda dentro de la prensa deportiva es la fiebre amarilla: si el rojo sangre de la portada se convierte en fresco dinero verde en los quioscos, la faena habrá quedado redonda. Para los que idolatran esta ecuación cromática, un juicio por calumnia y difamación no es una degradación del profesionalismo; al contrario, se trata de todo un honor. Y si pierdes el proceso, quizá eres algo más grande: un Maradona entre tus colegas.

En el Perú, la prensa deportiva vale lo mismo que dos caramelos de menta. Dos caramelos: eso es lo que cuesta un diario en cualquier quiosco. Los hinchas que participan en los foros web creen que gran parte del hundimiento del fútbol en este país se debe al menesteroso nivel de los periodistas. Y razón no les falta: uno de ellos estuvo, al igual que yo, cubriendo el Mundial Alemania 2006. La tarde del Italia-Francia, en Berlín, en la fila donde cinco periodistas deportivos peruanos –uno al lado del otro– debíamos ver la final, se había colado un japonés. ¿Cómo llegó ahí? Cuenta la fábula que pagar mil euros le pareció razonable con tal de estar en el lugar soñado por todo periodista deportivo que se jacta de serlo.

Pese a todo, mi diminuta popularidad se la debo a ese oficio: me invitan a programas de televisión para hablar de fútbol, ocasionalmente alguien me detiene por la calle para opinar de fútbol, me ofrecen ser profesor para enseñar sobre fútbol (periodismo deportivo), y hasta algunos de mis amigos me tienen como un gurú en temas de fútbol. Pero, muy a mi pesar, sepan que lo soporto.


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2 comentarios   |  
torresdelaguila Fabricio Torres del Águila
Perú. Periodista. Ha trabajado en doce medios de comunicación del Perú. Es editor en el portal del diario El comercio, de Lima.
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  • Gonzalo |  |  November 9, 2009 a las 5:11 pm

    Fabricio, no crees que separar “periodismo deportivo” del periodismo contribuye a esta contínua caída? Qué necesidad hay de separarlos?
    En otras ramas, no es así de marcada la separación: un periodista económico o político, por ejemplo, generalmente se define como “periodista”, y punto.
    Acaso para tratar temas deportivos se usa otra técnica? Hay que (o se debería) estar igual de preparados, tratarlo con la misma seriedad. La creencia de que no hay que saber nada para ejercerlo le abre la puerta a muchos improvisados, y se entra en el círculo vicioso.
    Saludos.

  • hans |  |  May 16, 2009 a las 3:52 am

    Fabricio, escribe de automovilismo, tenis, surf, motocross, etc etc…


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